Viento, Petróleo y Gas

Visión de Vestas
La visión “Viento, petróleo y gas” expresa la ambición de Vestas de conseguir el liderazgo en la tarea de hacer del viento una fuente energética equiparable a los combustibles fósiles. La energía moderna representa actualmente menos del 2% de la producción eléctrica mundial. Vestas espera que este porcentaje ascienda al menos al 10% en 2020, equivalente a una capacidad instalada de al menos 1.000.000 MW, frente a los 122.000 MW de finales de 2008. Las expectativas de Vestas están respaldadas por objetivos e iniciativas oficiales en todo el mundo. Un millón de MW exige una ampliación y renovación del esquema energético, especialmente en la Unión Europea y en Estados Unidos, para que la energía eólica se transmita a través de grandes distancias y a menudo más allá de las fronteras de cada país.
Vestas está ejerciendo una labor única para situar la energía eólica en lo más alto de la agenda energética global, puesto que la energía moderna es actualmente la mejor solución para los retos climáticos y energéticos, al tiempo que crea miles de puestos de trabajo locales a corto plazo. No obstante, un prerrequisito esencial es tener esquemas nacionales estables a largo plazo que proporcionen a la industria las oportunidades necesarias para hacer planes e invertir en empleados, tecnología y centros de producción.
Antes de junio de 2010, cada país de la Unión Europea debe presentar su plan de acción nacional para cumplir el objetivo de la Unión de llegar a un 20% de energía renovable en 2020, y esto consolidará la posición de la energía eólica en lo alto de la agenda. El avance del mercado intercontinental también es positivo, lo que subraya la importancia de una atención continuada por parte de Vestas a este segmento.
En Estados Unidos, la concesión del ITC (crédito fiscal a la inversión) por parte del Departamento de Energía, además de la ampliación del esquema de PTC (crédito fiscal a la producción), estimulará la demanda y volverá a situar a Estados Unidos como el mayor mercado del mundo a corto plazo. La revitalización del mercado estadounidense justifica la decisión de este país de llevar a cabo grandes inversiones en su capacidad de producción, donde a finales de 2010 Vestas podrá fabricar 4.000 palas, 1.500 góndolas y 1.100 torres al año. Una normativa nacional sobre energía renovable (RES) garantizará la estabilidad a largo plazo para el mercado de Estados Unidos, respaldando el gran número de objetivos estatales locales.
En China, el establecimiento de tarifas para la energía eólica apoya el desarrollo continuo del mercado de aerogeneradores, que se ve impulsado por los ambiciosos objetivos climáticos chinos.
En India, la demanda se verá estimulada por varias nuevas iniciativas que apoyan las inversiones en energía renovable. En el futuro inmediato, se prevé que varios  estados definan objetivos para la energía renovable, lo que asegurará su crecimiento futuro.
En Japón, la ambición del gobierno de reducir las emisiones de CO2 en un 25% respecto a los niveles de 1990 antes de 2020 es prometedora para las inversiones en energía eólica. La introducción de tarifas para energía renovable contribuirá a potenciar el desarrollo en el mercado japonés.
El mercado australiano evidencia una tendencia positiva cada vez mayor. La energía verde ocupa un lugar destacado en la agenda política australiana, tal como subraya el objetivo establecido de que el 20% del consumo debe proceder de fuentes de energía renovable en 2020.
Vestas confía en que un precio fijo para el CO2 estimularía las inversiones necesarias en el clima, porque proporcionaría a los inversores industriales y financieros un mayor grado de previsibilidad que el sistema actual de cuotas, que da lugar a grandes fluctuaciones en el precio del CO2. Vestas prevé que la cumbre sobre el clima COP15, que se celebrará en Copenhague en diciembre de 2009, confirmará la evolución positiva de los últimos años, porque la energía y el clima son esenciales en términos de desarrollo económico y de políticas de seguridad en todo el mundo, desempeñando el acceso al agua un papel cada vez más importante. La energía eólica no emite CO2, no consume agua, y se puede reciclar más del 80% de un aerogenerador V90-3.0 MW.

2009.02.27